12 Consejos para evitar el desgaste del cuidador

Ser cuidador de una persona dependiente, y más si se trata de un ser querido, no es tarea fácil. La mayoría de nosotros lo hacemos por amor, intentamos llevarlo lo mejor posible, hacerle la vida agradable a la persona a la que cuidamos, y darle todo el cariño del mundo, ya que no merece menos. Pero se trata de una tarea con horario ininterrumpido, y que conlleva un gran desgaste físico y mental, y ésto acaba pasándo factura. Es por ello que es de vital importancia que nosotros, los cuidadores, sigamos una serie de pautas para evitar enfermar y derrumbarnos, ya que también somos personas que merecemos disfrutar de la vida, y nuestros queridos dependientes nos agradeceran que estemos al cien por cien para poder cuidarlos como ellos merecen, y transmitirles la energía, positividad,  y las ganas de vivir que necesitan.

A continuación os voy a dar una serie de consejos que es conveniente que sigáis cada día:
1. Duerme al menos 8 horas al día:
mujer durmiendoLa calidad del sueño y la cantidad de horas que dormimos, es algo mucho más importante de lo que imaginamos, nos permite disminuir el estrés, mejorar el estado de ánimo, enfermar con menos frecuencia, mantener un peso saludable, y reducir el riesgo de tener diabetes y tensión alta.
Sé que para muchos de nosotros, dormir al menos 8 horas de forma ininterrumpida cada noche, es prácticamente imposible, ya que el cuidado de nuestro ser querido no nos lo permite, por ello, al menos debemos tratar de aprovechar las horas en las que ellos duermen, para descansar también, o como comentaré más adelante, intentar delegar en alguien su cuidado para poder descansar nosotros.

2. Dedícate tiempo y mímate:
Aunque en principio no nos parezca algo demasiado importante, tomarse tiempo para uno mismo cada día, es algo que un cuidador no debe olvidar. No importa si eres madre o padre de un niño con necesidades especiales, si cuidas a tu cónyuge, o a una persona mayor, siempre tienes que buscar un hueco en el día, en el que dedicarte un tiempo para hacer algo que te guste, te relaje y te haga sentir mejor. Ello ayudará a que tu vida como cuidador sea mucho más llevadera y agradable, y a evitar el estrés o caer en una depresión. La persona a la que cuidas necesita verte feliz.

3. Aliméntate bien:
No hace falta que te explique lo importante que es para cualquier persona llevar una dieta variada y equilibrada para estar bien tanto física y como mentálmente, más aún para un cuidador, piensa lo importante que es para él/ella, a quién cuidas con tanto cariño, tu estado de salud, ya que depende completamente de ti, y no te puedes permitir el lujo de enfermar.
Intenta incorporar a tu dieta abundante cantidad de frutas y verduras, las proteínas necesarias, y frutos secos que te ayudarán a prevenir muchas enfermedades y a mantenerte mejor anímicamente. No olvides también beber al menos 2 litros de agua al día.

comida sana

4. Conoce tus límites:
No te pidas a ti mismo más de lo que eres capaz de hacer. Ten siempre presente que eres una persona como las demás, con limitaciones y necesidades. Debes ser consciente de cuales son tus límites, y no exigirte demasiado, ya que de lo contrario harás que tu estrés aumente y te supere la situación.

 5. Sigue una rutina:
Establecer nuestra propia rutina diaria puede ser una herramienta muy útil, nos permite sentir que tenemos el control de la situación, organizar mejor nuestro tiempo, y ayudar a la persona a la que estamos cuidando a poder anticiparse ante cada situación, de manera que ella también sepa qué esperar en cada momento.Es indispensable tener una agenda como soporte a nuestra planificación diaria, y también a medio y largo plazo.

6. Déjate ayudar:
Como te comenté antes, todas las personas tenemos un límite, y la tarea del cuidador no es labor fácil, debemos aprender a pedir ayuda cuando la necesitamos. No tengáis miedo de delegar en otras personas, ya que ésto nos ayuda a nosotros mismos, y a la vez permite a otros familiares sentirse útiles y participar en el cuidado de esa persona a la que ellos también quieren.

7. Conoce a personas en tu misma situación:
Te hará mucho bien conocer a personas que están pasando por lo mismo que tú, nadie mejor que ellos pueden comprenderte, sobre todo si la persona a la que cuidan padecen la misma enfermedad que tu ser querido. Una buena forma de conocer gente, es a través de las redes sociales, existen multitud de grupos de apoyo que pueden hacerte mucho bien y que te sientas menos solo. No tengas miedo compartir tus vivencias con otras personas, te ayudará, y puede servirte incluso de terapia para sobrellevar mucho mejor la situación. Eso sí, en las redes sociales encontrarás todo tipo de gente, por lo tanto siempre te recomiendo que seas prudente a la hora de compartir datos demasiado personales.

8. Si te es posible, instala cámaras:
Una opción que te puede proporcionar mucha tranquilidad, es la instalación de cámaras para poder moverte por casa sin perder de vista a la persona a la que estás cuidando, y tener la seguridad de que en todo momento está bien. Así, mientras estás haciendo otras cosas en casa, como cocinar o ir al baño, puedes visualizarlo y saber cómo se encuentra en cada momento. Hace unos años, esta opción era impensable para la mayoría de los bolsillos, pero en la actualidad han bajado mucho los precios de este tipo de dispositivos.

 9. Escucha música:
La música puede servir como terapia tanto para ti, cómo para la persona a la que cuidas, puede hacer que paséis momentos muy agradables juntos, y ayudaros a elevar vuestro ánimo, o incluso a relajaros. La música proporciona multitud de beneficios, tanto a nivel físico, cómo mental. Cuándo escuchamos música, el cuerpo libera dopaminas, que causan sensación de satisfacción y placer, también endorfinas, que eleva la sensación de bienestar

10. Programa alarmas:
Un buen método para mantenerte tranquilo, y no estar padeciendo constantemente por si se te pasa la hora en la que debes darle una medicación, es utilizar alarmas que te lo recuerden. Por ejemplo, puedes programar la alarma de tu móvil para ello, ya que por lo general, siempre solemos llevarlo encima. Esto aliviará la sensación de estrés e inseguridad que genera la mala memoria que solemos desarrollar en muchas ocasiones los cuidadores, debido a las circunstancias.

Despertador y agendas

11. Ház ejercicio:
Tan sólo 20 ó 30 minutos de ejercicio diario te aportarán numerosos beneficios, entre ellos, te ayudarán a dormir mejor, mejorará tu circulación sanguínea, activará tu tránsito intestinal, y se regularán tus niveles hormonales, se reducirá tu estrés y ansiedad, te ayudará a prevenir la osteopororis, incrementará tus defensas, se regulará tu nivel de azúcar en sangre, te ayudará a mantener un peso ideal, potenciará tu concentración, memoria y estado de alerta, te fortalecerá a vivel muscular, etc. Como puedes observar, son muchísimas las bondades de prácticar ejercicio físico, ¿no merece la pena dedicar a ello al menos 30 minutos al día?. Él/ella también te lo agradecerá , ya que, cómo te expliqué, te necesita bien y sano/a a todos los niveles.

12. Practica técnicas de relajación:
Otra forma muy efectiva de reducir tu tensión emocional y física, es prácticando alguna técnica de relajación, cómo puede ser el yoga, Tai Chi, meditación, u otras de las que hablaremos más adelante, en otro artículo.

¿Seguís habitualmente todos o algunos de éstos consejos?. Me gustaría que compartierais en los comentarios vuestras experiencias, y aportarais nuevas ideas que seguro que nos pueden ayudar a todos.

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