En el marco del último encuentro de la comunidad de habla hispana realizado el pasado 16 de mayo, la licenciada argentina Ivana Crespillo —psicóloga y especialista en Educación Sexual Integral (ESI)— brindó un taller centrado en sexualidad y discapacidad, un tema que continúa siendo, en general, atravesado por silencios, tabúes y múltiples barreras sociales. Además, compartió material didáctico muy interesante que encontrarán al final del artículo.

A lo largo de la reunión, Ivana propuso abrir una conversación profunda y necesaria sobre el derecho de las personas con discapacidad a recibir educación sexual integral, información accesible y espacios seguros donde puedan expresar dudas, emociones, deseos y límites. Lejos de reducir la sexualidad únicamente al acto sexual, la especialista insistió en comprenderla como una dimensión amplia de la vida humana, vinculada al afecto, los vínculos, la identidad, el cuidado del cuerpo, la intimidad y la autonomía.
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la necesidad de comenzar estas conversaciones desde edades tempranas. Ivana explicó que la educación sexual no puede pensarse como algo que “empieza” en la adolescencia, sino como un proceso gradual que acompaña el desarrollo evolutivo de cada persona. Hablar de sexualidad desde pequeños implica, por ejemplo, enseñar el nombre de las partes del cuerpo, trabajar el respeto por los límites personales, promover la autonomía y generar un clima de confianza donde preguntar no sea motivo de vergüenza.
En este sentido, remarcó que muchas veces las familias y los profesionales sienten miedo o inseguridad al abordar estos temas, especialmente cuando se trata de personas con discapacidad intelectual. Sin embargo, sostuvo que no hace falta ser “experto” para acompañar estas conversaciones: la educación sexual es parte de la vida cotidiana y todas las personas adultas pueden contribuir desde la escucha, el respeto y la disponibilidad afectiva. También aclaró que no existe una única manera correcta de abordar la sexualidad, ya que cada persona, cada familia y cada trayectoria requieren miradas y estrategias diferentes.
Durante la charla, Ivana cuestionó una mirada muy frecuente en los abordajes vinculados a discapacidad: la tendencia a limitar la educación sexual únicamente a cuestiones de higiene personal y al acto sexual. Explicó que, aunque estos aspectos son importantes, reducir la sexualidad en este sentido invisibiliza dimensiones fundamentales como el deseo, la afectividad, los vínculos, el noviazgo, el consentimiento y la construcción de identidad.
Otro de los temas destacados fue el rol de la familia. La especialista señaló que muchas veces las madres quedan solas sosteniendo estas conversaciones, mientras que los padres varones suelen sentirse excluidos o poco convocados por los espacios profesionales. Frente a esto, propuso ampliar la participación y construir abordajes más integrales, donde todos los miembros de la familia puedan involucrarse activamente.
A lo largo del encuentro, las familias compartimos situaciones concretas relacionadas con la adolescencia, los cambios corporales y la regulación emocional. Algunos participantes expresaron inquietudes sobre cómo acompañar a hijos adolescentes que comienzan a manifestar interés sexual o presentan desregulación emocional frente a ciertos contenidos. Ivana respondió destacando la importancia de sostener conversaciones honestas y cuidadosas, sin invadir la intimidad de los jóvenes pero tampoco evitando el tema. Subrayó que el silencio no protege y que generar espacios de diálogo puede ayudar a disminuir la angustia, la confusión y la vulnerabilidad.
En relación con las herramientas concretas de trabajo, la licenciada compartió distintos materiales visuales y accesibles especialmente útiles para personas con discapacidad intelectual o dificultades en el lenguaje. Mencionó el uso de muñecos anatómicos, juegos de cartas, revistas y recursos desarrollados por el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable (PNSSyPR) de Argentina. Según explicó, estos materiales permiten abordar temas complejos de manera más clara, comprensible y concreta, facilitando la explicación de cambios corporales, límites y situaciones sociales.
Ivana también hizo foco en el consentimiento y la autonomía. Señaló que muchas veces la sobreprotección, aunque nace del amor y el cuidado, termina limitando el desarrollo de habilidades fundamentales para la vida cotidiana. Explicó que enseñar consentimiento no implica solamente hablar de relaciones sexuales, sino permitir que niños y jóvenes puedan expresar preferencias y tomar pequeñas decisiones desde temprano: elegir qué ropa ponerse, decidir cuándo quieren un abrazo o aprender a decir “no” cuando algo les incomoda. Estas experiencias cotidianas son las que construyen herramientas de autoprotección y fortalecen la capacidad de reconocer y comunicar límites.
Asimismo, se habló de la prevención del abuso sexual e Ivana enfatizó que brindar educación sexual integral no “adelanta” conductas, sino que protege. Comprender el propio cuerpo, reconocer situaciones incómodas, diferenciar secretos saludables de secretos dañinos y saber pedir ayuda son herramientas fundamentales, especialmente para personas con discapacidad, quienes muchas veces se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad social.
Otro de los desafíos abordados fue el uso de internet y las redes sociales. Frente a las preocupaciones de las familias, Ivana planteó que la prohibición absoluta no suele ser una solución efectiva. En cambio, propuso acompañar, dialogar y ofrecer información clara sobre autocuidado digital, privacidad y riesgos en entornos virtuales. Remarcó que los jóvenes deben poder participar activamente de estas conversaciones y que los adultos necesitan acercarse a las realidades tecnológicas actuales desde la escucha y no únicamente desde el control.
La reunión dejó una idea central resonando entre las familias: hablar de sexualidad también es hablar de amor, derechos, autonomía, cuidado y humanidad. Y que acompañar estos procesos desde la escucha, la información y el respeto puede marcar una diferencia profunda en la vida de las personas con discapacidad y sus entornos.
Gracias Ivana!!!!
Aquí encontrarán una carpeta con material compartido por la profesional. (Imperdible!)
Los invitamos a seguir a Ivana en @educarensex o contactarla para talleres en infoeducarensexualidad@gmail.com



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